Cuando muera el día

Libro de poemas por Francis Gracián, en su memoria.

jueves, 1 de enero de 2015

ÍNDICE: Cuando muera el día y relato "Cuatro amores"



En su interior

“Et maintenant"

Guitarra mía

La fuente

La niña de la foto

Primaveral

Si la rosa buscara

Bordar la palabra

Recordando a Galdós

Otoño

Azules de verano

“Dichosa edad y siglos dichosos...”

Desde el silencio

Veranos

El cocotero africano

Entre dos islas

La décima

Mirada azul

Los girasoles

Madrid

Alfarero divino

En el monasterio

La misma tierra

La Navidad

El poeta

Anhelo

Atracción

Mares de Lanzarote

Lanzarote

Niña

Cuatrocientos poemas

Donde no hay horas

Vidas

Redes

Me gusta cómo suenan

Las campanas

Mariposa

En palabras del hijo

A la papa común

Bendición

Caminos

En verano

Volveré a verte

A Santa Isabel

Corazón de luna

Lluvia tropical

El ángel confuso

Aquella Navidad

La silva

El llanto de Machado

Nuestros nombres

La víspera

Alarife

Roser

Al faro abandonado

Busco tu sombra

Huellas seculares

Haikus

Mi patio

A unos calcetines

Los primeros calcetines

De aquellos fragmentos

Tus poemas

Un abrazo en la lluvia

Al Poeta

Primavera en invierno

Amorosa estación

Espejismo


Su último relato: Cuatro amores
Publicado por Silvia en 14:00
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Entrada más reciente Entrada antigua Inicio

Francis

Francis
Francis Gracián Galbeño

Archivo del blog

  • ▼  2015 (3)
    • ▼  enero (3)
      • Unas palabras sobre Francis
      • Enlaces de interés
      • ÍNDICE: Cuando muera el día y relato "Cuatro amores"
  • ►  2014 (69)
    • ►  diciembre (69)

Buscar este blog

Datos personales

Mi foto
Silvia
Ver todo mi perfil

La autora

La autora

GRATITUD



Al llegar el otoño de mi vida
y mirar hacia atrás en el camino,
sin queja alguna sobre mi destino,
veo en todo Tu huella complacida.

Tú pusiste en mis ojos, de pintores
la mirada; y diste a mis oídos
sentir de músicos, que a Ti rendidos
cuidan las almas cual si fueran flores.

Me permitiste remontar los vuelos,
soñando en otros dones, cuyos velos
ennoblecieron con amor mis manos...

Y al final, me dejaste ser poeta;
y en gratitud mi pluma, cual saeta,
quiere llevar Tu voz a otros hermanos.

Francis.
Tema Picture Window. Imágenes del tema: friztin. Con la tecnología de Blogger.